Después de los hechos acontecidos el pasado sábado, sin duda sorprendente para todos, incluso para el señor Monserrate Guillen, nos encontramos ante un nuevo escenario político en el ayuntamiento.
Muchos días de reuniones, de las que lo único que se saco en claro era el deseo de arrebatar la alcaldía a Mónica Lorente a cualquier precio, articulando los "trapicheos democráticos" que permiten otorgar la alcaldía a partido que solo a tenido un 10% del apoyo electoral.
¿Realmente los cuidadanos de Orihuela querían un cambio tal como dicen? ¿no se han fijado en los resultados electorales? el Partido Popular, a pesar de perder un concejal, a aumentado sus votos, y los partidos de izquierdas han tenido un descenso de los suyos. entonces, ¿en que se basan para afirmar esto rotundamente?
Creo que todos estamos de acuerdo en la necesidad de mejorar la gestión económica y mejorar la transparencia del ayuntamiento. Pero ¿era necesario un alcalde encajado con calzador? Posiblemente, un gobierno con mayoría simple hubiera sido mucho mas transparente y democrático, justo con los deseos de los ciudadanos y en el que Pedro Mancebo no hubiese tenido que traicionar a su electorado dando su apoyo a un partido posicionado a la izquierda de la izquierda.
El nuevo alcalde, parece una persona honrada, pero no se puede sentir legitimado para ostentar el cargo, cuando solo una minoría de los ciudadanos le han dado su apoyo, y sino que les pregunten a los votantes de CLR-Claro a ver que opinan. Mas de uno se llevaría un disgusto.
El nacimiento del tripartido, no a sido precisamente natural y sin complicaciones. Ha sido un "arreglo" a toda prisa para salir del paso. Ni siquiera tienen claro cuales van ha ser las competencias de cada uno, y ese puede ser foco de los primeros conflictos, como ya lo ha sido antes.
Monserrate Guillen, tampoco a empezado con buen pie. Su primera falta de coherencia moral a sido asistir a la procesión de San Antonio de Padua, en el Rabaloche, en calidad de alcalde, después de muchisimos años sin asistir a ningún evento de estas características por ser un ferviente defensor de la separación entre Iglesia-Estado.
No creo que Orihuela quiera un gobierno de estas características, el cual quiere quitar la emblemática Cruz de la Muela y el Caballero cubierto. Tendremos que hacer turnos para ir a encadenarnos en grupos a la Cruz para que no nos la quiten a traición, cualquier día a las 3 de la madrugada. Dentro de poco empezaran a levantar otra vez las aceras, y en lugar de baldosas pondrán césped artificial para hacer mas ecológica la ciudad.
Nos encontramos ante un gobierno minorista, sustentado por la izquierda y un partido de centro-derecha en el que su máximo responsable, parece haber perdido un poco el norte, porque cumplir con su promesa de no darle él la alcaldía a Monica Lorente no significaba apoyar a Los verdes para tal fin. El barco del tripartito necesita unas cuantas reparaciones, porque nada mas salir de puerto han saltado unos cuantos remaches.
Muy bueno
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